
Formas útiles de iniciar y perseverar en la Oración de Recogimiento
El método de Santa Teresa sugiere que, para permanecer atento a la presencia de Jesús, puede ser útil recordar un pasaje del Evangelio, como el encuentro de Jesús con la mujer junto al pozo. Se trata de recordar que Jesucristo está presente en nuestro interior, tal como estuvo presente ante la mujer samaritana en el pozo de Jacob. Una imagen proveniente de una galería de *Visio Divina* —en lugar de una evocada únicamente por la imaginación— puede servir como punto de referencia al cual regresar cuando la mente divaga. Cuando la mente se disperse, dirija nuevamente su atención hacia la presencia del Señor posando la mirada en la imagen sagrada que representa dicho pasaje.
Más sobre la *Lectio* y la *Visio Divina*:
El uso de las Escrituras (*Lectio Divina*) o de imágenes (*Visio Divina*) como vía de acceso a la oración contemplativa constituye una práctica de oración ancestral.
Los 4 pasos:
*Lectio Divina* (Lectura Divina)
La expresión latina *lectio divina* puede traducirse como «lectura divina». La *Lectio Divina* es un método para orar con las Escrituras:
1 - Lectura (*Lectio*): Lea un pasaje de las Escrituras, prestando atención a aquello que le hable directamente al corazón.
2 - Meditación (*Meditatio*): Reflexione profundamente sobre el pasaje. ¿Qué es lo que te llama la atención de ello?
3 - Oración (*Oratio*): Entra en diálogo con el Señor acerca de aquello que te interpela desde la Escritura.
4 - Contemplación (*Contemplatio*): Descansa en la presencia de Dios (como en la «Oración de Recogimiento» de Santa Teresa, mirando a nuestro Señor Jesús presente en nuestro interior).
*Visio Divina* (Visión Divina)
«*Visio divina*» se traduce como «visión divina» y es una forma de orar utilizando imágenes sagradas, a menudo junto con la Escritura.
1 - Mirar (*Visio*): Dedica tiempo a observar una imagen sagrada, prestando atención a cómo le habla a tu corazón.
2 - Meditación (*Meditatio*): Tal como se experimentaría durante la *lectio divina*, reflexiona sobre aquello que te llama la atención de esta imagen (y del pasaje de la Escritura que la acompaña, si se utiliza).
3 - Oración (*Oratio*): Entra en diálogo con el Señor acerca de aquello que te interpelaba desde la imagen (y la Escritura).
4 - Contemplación (*Contemplatio*): Descansa en la presencia de Dios (como en la «Oración de Recogimiento» de Santa Teresa, mirando a nuestro Señor Jesús presente en nuestro interior).
Fragmentos del Catecismo de la Iglesia Católica (CIC):
CIC 1177 Los himnos y las letanías de la Oración de las Horas insertan la oración de los salmos en el tiempo de la Iglesia, expresando el simbolismo del momento del día, del tiempo litúrgico o de la fiesta celebrada. Además, la lectura de la Palabra de Dios en cada hora (con los responsorios y los troparios que le siguen), y, a ciertas horas, las lecturas de los Padres y maestros espirituales, revelan más profundamente el sentido del Misterio celebrado, ayudan a la inteligencia de los salmos y preparan para la oración silenciosa. La lectio divina, en la que la Palabra de Dios es leída y meditada para convertirse en oración, se enraíza así en la celebración litúrgica.
CIC 2708 La meditación hace intervenir al pensamiento, la imaginación, la emoción y el deseo. Esta movilización es necesaria para profundizar en las convicciones de fe, suscitar la conversión del corazón y fortalecer la voluntad de seguir a Cristo. La oración cristiana se aplica preferentemente a meditar “los misterios de Cristo”, como en la lectio divina o en el Rosario. Esta forma de reflexión orante es de gran valor, pero la oración cristiana debe ir más lejos: hacia el conocimiento del amor del Señor Jesús, a la unión con Él.